lunes 21 de julio de 2008
NO a la dependencia política del software libre
Si bien hace tiempo vengo escuchando historias de internas dentro de Hispalinux, debo confesar que el post que me encuentro hoy en el blog de Queru, me ha dejado tan sorprendido como triste.
Es normal que haya algo de desentendimiento dentro de una estructura que impulsa un proyecto de indole social como el del software libre, máxime dada la cantidad de socios con la que cuenta Hispalinux. Lo que no es normal, y que parece ser la raiz de la crisis que Hispalinux está atravesando, es la intención de vincular a una asociación de este tipo con un partido político.
Tal vez en sus comienzos, el movimiento de software libre, abogaba por la libertad del software, y por las garantías y derechos de todos los usuarios, compartía ciertos ideales, que desde el punto de vista político, podrían haber sido calificados como ideales de izquierda. En aquel entonces, fue el mismo Bill Gates, en plena etapa de campaña de miedo, que calificó de “comunistas” a quienes apoyen el movimiento del software libre. Tal vez en aquel momento, el apoyo al software libre pudiese haber estado condicionado por cualquier partido de derechas. Felizmente, el software libre carece hoy de cualquier incompatibilidad con cualquier pensamiento político democrático.
El amplio crecimiento y adopción global de los principales proyectos de software libre, llevaron a que más allá de los ideales hasta entonces políticos, el software libre represente hoy interesantísimos motivos tecnológicos, estratégicos, y económicos que impulsan su evolución. Participar en la comunidad del software libre, ya no solo se trata de una acción altruista, sino que además representa grantes beneficios económicos, únicas oportunidades estratégicas, y amplias ventajas tecnológicas.
Si miramos por ejemplo al mercado de la telefonía móvil, cuya evolución, a diferencia de los ordenadores personales y servidores, no ha estado contaminada por el monopolio de Microsoft, vemos una unánime acción para la adopción del software libre por parte de los mayores fabricantes y operadores de telefonía móvil, quienes a tales efectos han formado una fundación llamada LiMo. Será que empresas como Motorola, NEC, Panasonic o Samsung, responsables por tanta propiedad intelectual de software, repentinamente se han convertido en los buenos de la película y están impulsando una acción altruista abriendo el software móvil? De ninguna manera. Estas empresas entienden que sus infraestructuras cerradas ya no son sostenibles, que hay una necesidad emergente de software libre en todo ámbito, que siendo los primeros tienen la posibilidad de definir estándares tecnológicos, y que la calidad del nucleo de Linux y todo lo que gira alrededor, debida su naturaleza libre y la magnitud de sus proyectos, supera tecnológicamente a los esfuerzos tecnológicos que cada empresa venía desarrollando en forma asilada y cerrada.
Vemos entonces, muy claramente, que los motivos que impulsan el software libre van mucho más allá del original motor altruista. El reducir los costes y tiempos de desarrollo, el encontrar ventajas competitivas, el poder marcar estándares tecnológicos, el desarrollar productos innovadores, el incrementar ventas y obtener mayores beneficios económicos, parecen estar alejados de los motores originales del software libre, y de cualquier orientación política en particular.
Por lo tanto, el someter a cualquier proyecto de software libre a un partido político, simplemente significa limitar su crecimiento y condicionar el futuro de su existencia. Espero, de todo corazón, que la junta de Hispalinux encuentre la forma de independizar su precioso proyecto de cualquier orientación partidista exclusiva.
Siendo que no conozco realmente los motivos reales que llevaron a Hispalinux a esta crisis, invito a todos a tener prudencia. Puede haber otros intereses también implicados. Ha habido muchos casos ya en los que empresas como Microsoft, consiguen bombardear las estructuras sociales que sosteienen a los proyectos de software libre. Es una ingeniería social muy enferma que ha demostrado ser efectiva en muchos casos. Pido, por este mismo motivo, atención y mucha prudencia.
Concluyo diciendo que, como simpatizante de Hispalinux, lamento mucho las noticias que he leído hoy sobre la crisis que está atravesando. Pero más aún lamento, al no ser socio de Hispalinux, el haberme encontrado todo esto por sorpresa sin haber estado al tanto de lo que estaba aconteciendo. Por este motivo, expreso aquí mi intención de asociarme a Hispalinux y, en la medida que mi tiempo me lo permita, participar en la lista de socios. De esta manera, no solamente evitaré encontarme con sorpresas en el futuro, sino que podré además contribuir con mi opinión, con mi tiempo, que espero sean de utilidad al proyecto en favor de la independencia de Hispalinux. Mucho ánimo amigos de Hispalinux, estamos con vosotros.