lunes, 7 de junio de 2010

Inmunidad económica


No solo el software libre crece inmune a las fuerzas económicas, sino que además recibe enormes beneficios en tiempos de crisis.

Cada línea escrita de código propietario, está destinada a una vida limitada. La principal razón es que esa línea de código se escribe para un producto en particular, y solamente vivirá mientras viva ese producto, mientras ese producto sea comercialmente exitoso. El código propietario muere con el fin de un producto, o con el fin de una empresa, y generalmente, su reutilización se limita solo a ese pequeño entorno corporativo. El software libre, por el contrario, es libre para siempre y constituye los cimientos del software libre del futuro. El software libre siempre se escribe sobre una base existente y evoluciona libremente desde ahí hacia arriba.

Por lo tanto, las oportunidades de negocios basadas en software propietario están limitadas en tiempo. Toda oferta propietaria y cerrada es válida hasta que aparece una opción en el mundo del software libre. Esta evolución resulta más evidente en mercados no dominados por monopolios, como es el caso de las plataformas de software para teléfonos móviles. Los modelos de negocio basados en plataformas móviles cerradas han prácticamente desaparecido. Qué sentido tiene hoy en día desarrollar un sistema operativo para móviles existiendo GNU/Linux?

Los gráficos de arriba son independientes, pero están en la misma escala de tiempo. El primero muestra las principales versiones del kernel, publicadas aproximadamente cada 83 días de calendario, y la cantidad de código en cada versión en megabytes. El de abajo muestra los índices Dow Jones y Nasdaq, que prácticamente se vieron reflejados en las bolsas de todo el mundo. No solo podemos apreciar cómo la crisis económica no afectó en lo más mínimo al ciclo de versiones del kernel, que continúa liberando una nueva versión al ritmo habitual, sino que además vemos cómo la caída de la economía en el 2008 y más acentuadamente en el 2009, contribuyeron a la cantidad de código generado en el proyecto Linux.

Cual es el motivo? Lo primero que nos cruza la mente es que habrá habido más programadores sin trabajo, con más tiempo libre, contribuyendo al proyecto. Este es un factor, sin duda, pero el proyecto Linux ya no está mantenido por programadores independientes, sino que fueron 500 programadores de 5000 diferentes empresas quienes más actividad han demostrado en los últimos 5 años. Por lo tanto, este crecimiento durante la época de crisis no es nada menos que el resultado de las distintas empresas luchando para mantener sus proyecciones, viendo la opción de liberar su software como una opción para incrementar sus ventas, resultando en aportes masivos de código a Linux.

Esta proyección de crecimiento, con 20 años de trayectoria demostrando inmunidad a las fuerzas económicas, deja a la luz la evidente no viabilidad económica del software propietario a futuro. Cómo es que esto no resulta evidente para, por ejemplo, las administraciones públicas? Cómo puede ser que sigan apostando al cláustro tecnológico?

No es la ética. No es el interés por compartir. Tampoco es que los directivos de las grandes empresas finalmente comprenden al software libre, sino que están reaccionando a la evidente inviabilidad económica de sus ofertas propietarias, principalmente cuando la venta de software no es su "core business".

El software libre avanza solapando con las opciones propietarias. Naturalmente son las necesidades más populares y de uso masivo las que primero se tornan insostenibles en el mundo del software propietario, causando que los modelos de negocio basados en software propietario se desmoronan desde los mismos cimientos de sus arquitecturas. El kernel, núcleo central común a prácticamente todas las plataformas, es libre, lleva dos décadas de desarrollo, soporta una lista casi innumerable de procesadores y distinto hardware, cuenta con más de 11 millones de líneas de código y se actualiza a un ritmo de más de 6 parches por hora, 24 horas, 7 días a la semana. El proyecto Linux ha alcanzado una magnitud y un ritmo de crecimiento con el que ninguna empresa puede soñar en competir.

Si bien las opciones de software propietario y cerrado están limitadas en tiempo, esto no quiere decir que el tiempo se haya terminado. Sigue habiendo muchas oportunidades para que se siga lucrando con el software propietario, en las capas más altas de las arquitecturas. Por ejemplo, si bien los núcleos propietarios en el mundo de la tecnología móvil ya son obsoletos, y Linux es lo único que puede ver a futuro, los aplicativos móviles sobre Linux abren un nuevo mundo para los planes de negocio basados en software propietario. Muestra de ello es el rápido avance de Android. Una plataforma en código abierto no-libre que corre sobre software libre (Linux) y que permite la proliferación de programas cerrados.

No resulta evidente que esta oportunidad pronto tendrá un fin? Seguramente, en un futuro no muy lejano, habrá plataformas libres que ofrecerán programas equivalentes. El software libre sigue creciendo, solapando con el software propietario. Las grandes empresas tienen el poder de influenciar a ciertas comunidades, e incluso de fundar las propias, pero jamás podrán controlar a la comunidad entera.

Esa es la belleza del software libre, que permite la libre evolución de la tecnología de software, y con ello la libre evolución de la misma raza humana.

Y qué pasa con Windows? Pues su posición monopólica le sigue permitiendo gozar de ciertos beneficios, extendiendo el final, que será inevitable. Pero lo cierto es que cada día se tornará más caro e insostenible mantener el desarrollo de Windows. Insisto, el windows ocho (o tal vez el nueve) estará basado en software libre, o al menos en software abierto. Es mi humilde opinión. El tiempo dirá.

miércoles, 22 de julio de 2009

Winix: El Windows Ocho

Creo que el Siete es el último Windows que Microsoft intenta meterle a la gente por las orejas. El Seis (Vista) fue un verdadero desastre y tal vez puedan extender lo inevitable aun una versión más, pero mi impresión es que este es el último Windows cerrado que conoceremos. Lo próximo será el Winix.

La verdad es que el software propietario, como modelo de negocios, hace tiempo que se cayó a pedazos. Esto no es nada nuevo, y afecta mucho más a aquellos que produzcan software cerrado de uso masivo, como lo es un sistema operativo de escritorio. La fuerza de trabajo, es decir los miles de programadores con los que Microsoft pueda contar, jamás podrán competir contra los millones que conforman la comunidad del software libre. Llegado el momento en el que el software libre supera tan ampliamente en cantidad y en calidad al software propietario, el negocio se torna insostenible.

Pero esta superioridad del software libre ante el propietario no es nada nuevo, lo que quiere decir que el negocio de vender Windows dejó de ser sostenible hace mucho tiempo. Lo que ha ocurrido es que Microsoft ha sabido extender la "fecha de caducidad" gastando millonadas en marketing y en sus cada vez más oscuras campañas de desinformación, ingeniería social y demás tácticas que he comentado hace ya tiempo.

La cuestión es: Hasta cuándo lograrán extender lo inevitable? Pues el Siete es una nueva versión, una nueva campaña, una nueva millonada. Tal vez me equivoque, pero viendo la actual situación de Microsoft, y tras el reconocido fracaso de Vista, la continua caída de cuota mercado de IE y Windows, y la inminente aparición de Google OS, creo que las posibilidad de continuar con este circo se tiene que terminar muy pronto.

¿Y cuál es la solución? Pues viéndolo desde el lado de Microsoft, no queda mucha opción ni mucho tiempo que perder. Necesitan encontrar la manera de autosostener el Windows, y la única opción es la de incorporar software libre, evitando los costes de desarrollo y mantenimiento. De esta manera, consiguiendo la sostenibilidad de lo que hoy en día es insostenible, podrán mantener la cuota de mercado del OS, y por lo tanto todos los negocios montados encima.

Tal vez habría sido mejor si lo hubieran hecho antes. Firefox es ya un gigante, distribuciones como Ubuntu se ven ya por todo sitio, y Google OS está ya a la vuelta de la esquina. El problema es que la incorporación de software libre implica un cambio tan radical para una organización del tamaño y estilo de Microsoft, que haberlo hecho antes habría sido imposible. Mucho más natural era la campaña de miedo, las amenazas legales, y las oscuras campañas "a la Don Vito" a las que nos tienen acostumbrados.

¿Linux entonces? Es posible, pero sería mucho más fácil para ellos si fuese basado en BSD. De una manera u otra, llevan ya largos años de trabajo en Mono y finalmente verán los beneficios. Gnome y Mono corren perfectamente sobre FreeBSD, con lo cual es muy posible que sea esa la opción dada la permisiva licencia.

Será una especie de OSX desarrollado por Microsoft que permitirá correr todo (bueno, o casi todo) lo hecho hasta ahora para Windows. Una caja media abierta y media cerrada que de cualquier manera representará un gran avance tecnológico ante lo que tienen hoy en día.

Lo interesante será ver si OSX no es libre para el momento en que llegue el Winix. El tiempo dirá...

miércoles, 17 de junio de 2009

Software libre y genocidios ?!?

Me topo con un video de Jose Marchesi, coordinador de GNU España afirmando que el software libre debe poderse usar para cualquier fin, incluyendo cometer un genocidio.



El video tiene unas cuantas perlas.

Jose Marchesi se refiere a José María Lancho como una persona "desagradable". Si bien no menciona el nombre, hace referencia a un "abogado relacionado con Hispalinux" que le habló del uso del software libre en genocidios. Evidentemente está hablando de José María Lancho y de la Cláusula Mariposa. No tengo mucho que aportar a esto más que una reflexión: "Es desagradable todo aquel que no comparte tu punto de vista? O es desagradable aquel que difama por deporte?"

Pero no se trata de que José Marchesi no comparte el punto de vista de José María, sino que simplemente no lo entiende. Aparentemente no ha entendido la Cláusula Mariposa cuando dice "bastante tienen los ciudadanos de un pais cuyo gobierno practica genocidio como para que encima les prohiban el uso del software libre". No se trata de prohibirle el uso del software libre a las víctimas de un genocidio, sino a quienes lo cometen.

Además hay un barato intento de quitarle protagonismo a Hispalinux diciendo "Hispalinux es, o era, la asociación más fuerte, es que hace rato no escucho nada de ellos". Vamos, que es una actitud muy vulgar de su parte, no digna de un representante de la GNU.

martes, 21 de abril de 2009

Instalación de Linux cifrado manteniendo Windows

Una de las tantas ventajas de pasarse a Linux es la de poder utilizar un fuerte cifrado que sella el contenido del disco duro por completo (imprescindible en portátiles), imposibilitando el acceso no autorizado a la información inclusive si el disco fuera removido del ordenador. La opción de cifrado completo se incluye en Debian, y por lo tanto también en Ubuntu (solo desde la versión ubuntu-alternate) que permite la instalación ocupando todo el disco duro. En el caso de querer mantener la partición de Windows, el proceso es un poco más complicado. Este artículo explica cómo hacerlo en simples pasos.

Qué necesitamos?

Necesitamos dos CDs:

1- CD de instalación de Linux con soporte de cifrado: En mi caso instalé Debian Lenny (netinst). Ubuntu, por ser basado en Debian, también incluye soporte de cifrado, pero solamente en la versión alternativa de texto

2- GParted LiveCD: Puede ser cualquier LiveCD que incluya GParted, o simplemente el mismo Gparted LiveCD. Este disco es el que necesitamos para reducir la partición de Windows

Reduciendo la partición de Windows

Ante todo, el primer paso es hacer copias de respaldo del Windows. Si bien el proceso de reducción de partición es seguro, siempre hay factores (corte de energía, fallo de hardware, fallo humano) que pueden resultar en pérdida de datos.

Una vez copiada la información, reiniciamos el ordenador con el disco de GParted LiveCD. Es importante apagar el Windows correctamente, de lo contrario el proceso de reducción de la partición falla.

Todas las opciones del disco de Gparted pueden ser aceptadas presionando enter hasta llegar al escritorio que automáticamente lanza el programa. Nos encontraremos allí con una representación gráfica de la partición de Windows, a la que podemos redimensionar (resize) all tamaño que deseamos, y luego aplicar los cambios (apply).

El proceso de reducción puede llevar varios minutos, dependiendo del tamaño y velocidad del disco. IMPORTANTE: La interrupción del proceso puede corromper la partición de Windows, causando la pérdida de datos.

Una vez finalizado el proceso, cerramos Gparted y reiniciamos el ordenador para comprobar que Windows funciona correctamente con el nuevo tamaño de partición. En el caso de Windows Vista, al iniciar lanza un proceso de verificación de disco que puede llevar más de una hora.

Verificado entonces el normal funcionamiento de Windows, apagamos el ordenador.

Instalando Linux

Iniciamos ahora el ordenador con el disco de instalación de Linux de Debian Lenny, o con el Ubuntu Alternate (nuevamente, no puede ser el ubuntu-desktop LiveCD), y procedemos a responder a las preguntas habituales durante el proceso de instalación.

Llegando a la opción de particionado de discos, optamos por la opción: Manual

Ahi nos vamos a encontrar con una lista de las particiones existentes (la de Windows reducida) y una sección llamada ESPACIO LIBRE. Ingresamos ahí y seleccionamos "Crear una partición nueva", a la que le asignamos unos 200Mb de espacio, de tipo primaria y especificamos como punto de montaje: /boot. Bajamos hasta la opción "Se ha terminado de definir la partición" y volvemos al menú de particiones.

Hemos creado entonces la partición /boot. Esta partición es la única que no puede ir cifrada, ya que es la que contiene el kernel y ficheros mínimos necesarios para un pre-inicio que nos permita ingresar nuestra clave secreta para luego proceder a iniciar el sistema operativo.

Procedemos ahora a la creación de la partición primaria, que contendrá los volúmenes cifrados. Volvemos a ingresar a la sección ESPACIO LIBRE, y volvemos a "crear una partición nueva". Esta vez seleccionamos todo el espacio disponible (dejamos el tamaño por defecto), seleccionamos que sea de tipo primaria y seleccionamos "utilizar como: Volumen físico para cifrado". Bajamos nuevamente hasta la opción "Se ha terminado de definir la partición" y volvemos al menú de particiones.

Nos encontramos ahora con una nueva opción al inicio del menú llamada "configurar los volúmenes cifrados", aceptamos todas las opciones predeterminadas. Esto puede demorar mucho, dependiendo del tamaño del disco, ya que tiene que llenarlo de información al azar para asegurar un cifrado más fuerte. Lo ideal es esperar a que se complete el proceso, pero si estamos con prisa podemos cancelar esta parte y continuar con la instalación.

Lo siguiente es ingresar una clave para el cifrado del disco. La complejidad de esta clave, influye directamente en la calidad del cifrado. Sin embargo, de olvidarnos esta clave nuncaperdemos la información, ya que no hay forma de recuperarla. Lo ideal es usar una frase que nos sea fácil de recordad, incluyendo algunas letras mayúsculas y/o números, y que al menos tenga unos 25 caracteres de longitud. Si bien vamos a tener que escribir esta clave cada vez que se inicia el ordenador, siendo que el disco está cifrado, podemos elegir que el login al entorno gráfico sea automático (evitando tener que ingresar usuario y clave).

Una vez ingresada y confirmada nuestra "frase clave" volvemos al menú de particiones, donde nos encontramos con un "Volúmen cifrado", con una sub-opción llamada #1. Ingresamos ahí y seleccionamos "Utilizar como: Volúmen físico para LVM". Bajamos hasta la opción "Se ha terminado de definir la partición" y volvemos al menú de particiones.

Ahora nos encontramos con la opción "Configurar el gestor de volúmenes lógicos", al que ingresamos para "crear un grupo de volúmenes", al que le ponemos un nombre corto (por ejemplo "cifrado"). Presionamos la barra espaciadora para seleccionar el grupo y luego el tabulador para ir hasta "continuar".

Luego, ingresamos a "crear un volúmen lógico" llamado "swap", cuyo tamaño ideal debe ser el doble de la memoria RAM. Por ejemplo: 4Gb (si tenemos 2Gb de RAM). Luego creamos un nuevo volúmen lógico y lo llamamos "root" ocupando todo el espacio disponible. Elegimos "terminar" y volvemos a la página principal.

Por último, debemos ingresar al "swap" que hemos creado y configurarlo como "Usar como: Area de intercambio", y de la misma manera, ingresamos al "root" que hemos creado y lo configuramos como "Usar como: sistema ext transaccional", definiendo "punto de montaje: /"

Bajamos hasta el fin de la página (hay ya más opciones de las que entran en la pantalla) y seleccionamos "Finalizar el particionado" y continuamos con la instalación normalmente.


La imágen muestra un ejemplo de cómo se ven las particiones y volúmenes al finalizar

Al finalizar la instalación, reiniciamos el ordenador y nos encontraremos con un menú de inicio, donde podremos seleccionar "Linux" o "Windows". En el caso de Linux, nos preguntará nuestra clave secreta para continuar con el acceso al disco cifrado.

NOTA: Windows sigue estando abierto, es decir: no cifrado. Desde Linux podemos acceder a la partición de Windows, por lo que toda información que grabemos ahí, quedará fuera del cifrado.

jueves, 13 de noviembre de 2008

Linux para las masas

A medida que se acerca el fin de año, me encuentro con más noticias que no hacen más que confirmar que el 2009 será el año de Linux, que finalmente llegará a las masas a través de los portátiles de bajo costo y los teléfonos móviles.

En el ámbito de los portátiles, hemos leído la semana pasada sobre los temores de Microsoft ante la creciente cuota de mercado para Linux en los portátiles de bajo costo. Estoy ya viendo a diario noticias como la de Amazon vendiendo los portatiles XO (OLPC) solamente con Linux, o la de ASUS y ACER que afirman vender un tercio de sus portátiles con Linux, o la de ARM produciendo procesadores Cortex-A8 y Cortex-A9 para Ubuntu.

Así como era raro encontrar un portátil con Linux en un escaparate a comienzos de este año, hoy parece ser tan raro el no encontrarse con el pinguino entre las opciones disponibles. Lo he comprobado este fin de semana al pasar no por las tiendas especializadas, sino por las grandes tiendas de electrónicos. Inclusive en una tienda de electrónicos que normalmente no ofrece ordenadores, me encuentro con cuatro modelos de portátiles pequeños, dos de ellos con Linux.

El usuario medio que pertenece a las "masas" que me refiero, puede que no haya sabido que Linux existía hasta que se lo encontró en los escaparates estas últimas semanas. Imagino que esto despertará curiosidad, y también llevará a los usuarios a probar Linux en sus actuales ordenadores, como lo ha hecho recientemente Kenth Söderström (ex CEO de CISL Gruppen AB, empresa para la que trabajé en España), un usuario que hasta ahora no había salido de Linux.

En el ámbito de los teléfonos móviles, luego del exitoso lanzamiento del primer teléfono G1 el mes pasado, sin dudas la palabra en la próxima 3GSM en Barcelona será Android. Imagino que para entonces habrá otros fabricantes que anuncien teléfonos Android, lo que seguramente pondrá aún más presión sobre LiMo. Y para facilitar aun más el porting de Linux a los móviles, me entero hoy de que VMware ha aunciado virtualización para teléfonos móviles.

Sigo muy convencido de que el 2009 será el año que estuvimos esperando desde principios de esta década. Veremos cómo sigue la historia :)

lunes, 13 de octubre de 2008

2009: Inevitablemente Linux


Estoy esta noche con ganas de escribir mi predicción, por la simple diversión de ver si me he equivocado y cuánto a finales del año que viene.

Mi predicción es que el 2009 será el gran año de Linux. Será ese año que se esperaba a principio de esta década, a la cual le queda muy poco. El momento tan esperado se ha retrasado, pero finalmente está llegando, y prácticamente ya está entre nosotros.

No solo resulta evidente al mirar las estadísticas de Google Trends, que marcan claramente una creciente adopción de Linux, sino que se están dando justamente dos fenómenos que inevitablemente le darán al software libre el empujón que todos estábamos esperando. Estos fenómenos son: la proliferación de ordenadores de bajo coste con Linux preinstalado, y la aparición de las primeras plataformas móviles basadas en Linux que se verá muy marcada con el próximo lanzamiento de Google Android

Personalmente, estuve siempre convencido que la adopción masiva del software libre sería inevitable. El software propietario solo tuvo sentido en sus principios, al ser una tecnología novedosa que conquistaba al usuario en su inocente ignorancia. Tenía sentido, se podían usar elementos como las patentes de software, restricciones tecnológicas o campañas de miedo y amenazas legales para dominar a los usuarios. Sin embargo, en la medida en que el usuario se educa, y en que la disponibilidad de cantidad y calidad de software libre crece, el software propietario, además de evidentemente no ético, se torna obsoleto y su modelo de negocios se torna simplemente insostenible.

De esta manera, vemos que los analistas que nos pronosticaban la manifestación de este proceso inminente e inevitable a principios de esta década, no estaban para nada equivocados, sino que simplemente desestimaron un factor: Resistencia. La resistencia al software libre en la que empresas como Microsoft han invertido tanto dinero no ha logrado evitar lo inevitable, pero sí lo han logrado demorar. Han sabido sacar provecho, mediante la ejecución de una larga lista de acciones no éticas ni legales, para lograr extender su existencia y su negocio. Sin embargo, el fin de estas prácticas nocivas, es bellamente inevitable.

Nuestros descendientes, en algún momento en un futuro no muy lejano, mirarán atrás y se preguntarán cómo es que la humanidad ha permitido algo tan inaceptable como las patentes de software, el software propietario en nuestros ordenadores personales, los formatos cerrados, las limitaciones tecnológicas, etc. Estarán convencidos de que esto simplemente condicionó y demoró la evolución tecnológica de nuestra raza, y les sorprenderá tanto leer la historia como nos resulta a nosotros leer los contratos de compra-venta de esclavos que nuestros antepasados firmaron, dentro de lo que consideraban no solo necesario sino también socialmente aceptable. Un ejemplo tal vez algo extremo, pero más que ilustrativo a la hora de explicar la evolución de nuestra raza y de nuestras estructuras sociales.

Qué es lo que nos hace pensar, existiendo un proyecto libre y comunitario para el desarrollo de software, podemos desde una empresa, por más grande que sea, generar un software que pueda competir en calidad y en precio? El software, a diferencia de otros procesos de producción, no enfrenta límites de tiempo, ni espacio, ni recursos. Mientras más popular es la necesidad de un software específico, más serán los miles y miles de usuarios que se vuelquen a desarrollarlo, saltando sin problema alguno toda fuerza política, sociocultural o económica con la que cualquier empresa se toparía de tomar la misma iniciativa. Mientras a muchos nos resulta evidente, a mucha gente aún le cuesta entender el concepto, y nos vemos aún con la mayoría de las grandes empresas luchando por mantener su propiedad intelectual de software, y sus modelos de negocios que no dejan de caerse a pedazos.

Sin lugar a dudas, la principal razón de la decadencia del software propietario es que a lo largo de estos años, en forma totalmente natural e inevitable, el software libre ha crecido en forma constante y absolutamente inmune a las fluctuaciones de los mercados y los problemas económicos que las empresas de software han enfrentado. La unión hace la fuerza, y de esta manera, mediante la unión de miles y miles de programadores alrededor del mundo, hemos conseguido, entre muchas otras cosas, un sistema operativo completo libre, escalable desde pequeños dispositivos hasta enormes servidores, cuyo valor, a pesar de los tantos esfuerzos, sigue siendo incalculable y seguramente será muchas veces mayor que lo que cualquier empresa de software podría producir. Esto es Linux.

La telefonía móvil, desde sus comienzos, fue fuertemente dominada por el software propietario. Por un lado, la vieja cultura de toda empresa de desarrollar software propietario, y por otro lado, la imposibilidad de acceder fácilmente a desarrollar software independiente como en los ordenadores personales. Sin embargo, otro interesante aspecto de la tecnología móvil, a diferencia de los ordenadores personales, es que careció de la existencia de monopolios en materia de software, ya que fueron muchas las empresas que comenzaron a competir en este terreno al mismo tiempo. Fue así que durante muchos años, los fabricantes de teléfonos móviles compitieron haciendo mejor software, siempre en forma propietaria y complicando la interoperabilidad, lo que a largo plazo creo graves problemas a las operadoras de telefonía móvil a la hora de gestionar tanta diversidad de dispositivos, y de frustrar todo intento efectivo de desarrollar programas que les abran las puertas a nuevas fuentes de ingresos. Por otro lado, las operadoras han sufrido la incapacidad de suplir la creciente demanda, por parte de sus usuarios, de teléfonos con funcionalidades avanzadas, compatibles con los ordenadores personales de los que los usuarios dependían a diario.

La necesidad era clara, hacían falta sistemas operativos abiertos. Y de esta manera, disfrazados detrás del nombre "abiertos" surgieron sistemas operativos cerrados producidos por empresas de software, que de alguna manera funcionaban en los distintos teléfonos de los distintos fabricantes: Windows Mobile y Symbian. Estos productos fueron ganando terreno pero nunca llegaron a dominar el mercado debido a su alto coste y altos requerimientos de hardware, satisfaciendo solamente a la más alta gama de tecnología en un mercado tan competitivo como el de la tecnología móvil.

Y así apareció Linux. Lentamente, inevitablemente, al comienzo impulsado por programadores independientes, pero luego ganando la atención de algunos fabricantes, fueron surgiendo un sinfín de distribuciones móviles que se convirtieron en casi completas plataformas móviles. Durante los últimos años, estas iniciativas se fueron defragmentando y fusionando en dos megaplataformas que hoy conocemos como LiMo y la Open Handset Alliance, impulsada por Google, desarrollando la plataforma móvil Android.

Por otro lado, la escalabilidad y adaptabilidad del núcleo de Linux, le permite correr en plataformas tan pequeñas donde el pesado Windows no tiene posibilidades. El kernel, librerías, entornos y aplicativos para Linux que corren en un teléfono, en un servidor, en una pantalla de LCD, o en un reproductor de MP3 es exactamente el mismo. Es la misma y única línea de desarrollo que simplemente se configura y se compila para distintas arquitecturas. De esta manera, Linux permite saltar la brecha entre formatos, uniendo un teléfono, el ordenador, o cualquier otro dispositivo, que con el tiempo tenderán a fusionarse. Windows, por el contrario, es radicalmente incompatible entre sí y lleva líneas de desarrollo independientes, no solo al pasar de un móvil a un PC, sino inclusive entre sus propias versiones, ya que cada versión de Windows genera una nueva linea de desarrollo y mantenimiento que no solo condiciona la adaptabilidad del software al futuro hardware, sino que además incrementa los gastos de un negocio ya prácticamente insostenible.

De esta manera, no me resulta curioso ver cómo Nokia compra y libera a Symbian, y cómo esto pone aún más en juego la existencia de Windows y el software propietario en general en los móviles, obligándome una serie de preguntas: Habrá futuro para Windows en los móviles si no se libera? Y qué pasará cuando la cuota de mercado de Linux en ordenadores personales, que Gartner marca ya en un 4% cubra una porción considerable?

Y por último. A largo plazo, habrá futuro para Windows nuestros ordenadores personales?

Mi humilde opinión es que por el momento sigue siendo un negocio, pero a no ser que liberen el código, simplemente no.

lunes, 21 de julio de 2008

NO a la dependencia política del software libre


Si bien hace tiempo vengo escuchando historias de internas dentro de Hispalinux, debo confesar que el post que me encuentro hoy en el blog de Queru, me ha dejado tan sorprendido como triste.

Es normal que haya algo de desentendimiento dentro de una estructura que impulsa un proyecto de indole social como el del software libre, máxime dada la cantidad de socios con la que cuenta Hispalinux. Lo que no es normal, y que parece ser la raiz de la crisis que Hispalinux está atravesando, es la intención de vincular a una asociación de este tipo con un partido político.

Tal vez en sus comienzos, el movimiento de software libre, abogaba por la libertad del software, y por las garantías y derechos de todos los usuarios, compartía ciertos ideales, que desde el punto de vista político, podrían haber sido calificados como ideales de izquierda. En aquel entonces, fue el mismo Bill Gates, en plena etapa de campaña de miedo, que calificó de “comunistas” a quienes apoyen el movimiento del software libre. Tal vez en aquel momento, el apoyo al software libre pudiese haber estado condicionado por cualquier partido de derechas. Felizmente, el software libre carece hoy de cualquier incompatibilidad con cualquier pensamiento político democrático.

El amplio crecimiento y adopción global de los principales proyectos de software libre, llevaron a que más allá de los ideales hasta entonces políticos, el software libre represente hoy interesantísimos motivos tecnológicos, estratégicos, y económicos que impulsan su evolución. Participar en la comunidad del software libre, ya no solo se trata de una acción altruista, sino que además representa grantes beneficios económicos, únicas oportunidades estratégicas, y amplias ventajas tecnológicas.

Si miramos por ejemplo al mercado de la telefonía móvil, cuya evolución, a diferencia de los ordenadores personales y servidores, no ha estado contaminada por el monopolio de Microsoft, vemos una unánime acción para la adopción del software libre por parte de los mayores fabricantes y operadores de telefonía móvil, quienes a tales efectos han formado una fundación llamada LiMo. Será que empresas como Motorola, NEC, Panasonic o Samsung, responsables por tanta propiedad intelectual de software, repentinamente se han convertido en los buenos de la película y están impulsando una acción altruista abriendo el software móvil? De ninguna manera. Estas empresas entienden que sus infraestructuras cerradas ya no son sostenibles, que hay una necesidad emergente de software libre en todo ámbito, que siendo los primeros tienen la posibilidad de definir estándares tecnológicos, y que la calidad del nucleo de Linux y todo lo que gira alrededor, debida su naturaleza libre y la magnitud de sus proyectos, supera tecnológicamente a los esfuerzos tecnológicos que cada empresa venía desarrollando en forma asilada y cerrada.

Vemos entonces, muy claramente, que los motivos que impulsan el software libre van mucho más allá del original motor altruista. El reducir los costes y tiempos de desarrollo, el encontrar ventajas competitivas, el poder marcar estándares tecnológicos, el desarrollar productos innovadores, el incrementar ventas y obtener mayores beneficios económicos, parecen estar alejados de los motores originales del software libre, y de cualquier orientación política en particular.

Por lo tanto, el someter a cualquier proyecto de software libre a un partido político, simplemente significa limitar su crecimiento y condicionar el futuro de su existencia. Espero, de todo corazón, que la junta de Hispalinux encuentre la forma de independizar su precioso proyecto de cualquier orientación partidista exclusiva.

Siendo que no conozco realmente los motivos reales que llevaron a Hispalinux a esta crisis, invito a todos a tener prudencia. Puede haber otros intereses también implicados. Ha habido muchos casos ya en los que empresas como Microsoft, consiguen bombardear las estructuras sociales que sosteienen a los proyectos de software libre. Es una ingeniería social muy enferma que ha demostrado ser efectiva en muchos casos. Pido, por este mismo motivo, atención y mucha prudencia.

Concluyo diciendo que, como simpatizante de Hispalinux, lamento mucho las noticias que he leído hoy sobre la crisis que está atravesando. Pero más aún lamento, al no ser socio de Hispalinux, el haberme encontrado todo esto por sorpresa sin haber estado al tanto de lo que estaba aconteciendo. Por este motivo, expreso aquí mi intención de asociarme a Hispalinux y, en la medida que mi tiempo me lo permita, participar en la lista de socios. De esta manera, no solamente evitaré encontarme con sorpresas en el futuro, sino que podré además contribuir con mi opinión, con mi tiempo, que espero sean de utilidad al proyecto en favor de la independencia de Hispalinux. Mucho ánimo amigos de Hispalinux, estamos con vosotros.